Esporádicamente nuestros creadores intiman con la tradición iniciática mediterránea
y con los inmensos recursos que la concepción de la vida filosófica, propia de los
antiguos, ofrece al investigador literario.
"El Sendero del Escarabajo" no es exactamente el fruto de una investigación
policíaca, tal como se entiende actualmente el quehacer del novelista que bucea en
el pasado.
En todo caso es un friso narrativo sumamente elaborado que da cuenta de las
peripecias de un aprendiz y de su mentor, de su iniciador, en la experiencia de la
senda filosófica.
Pasa revista a la vida bucólica y a las instrucciones mistéricas, a las pruebas y
crisis propias de la vida espiritual y a la conspiración que la Naturaleza trama en
unión con el Espíritu, para conducir escondidamente al candidato a la Iniciación en
los Misterios.
Novela muy intensa y por momentos aforística, no exenta de un especial refinamiento
narrativo y de una rebusca argumental particularmente atractiva y por momentos
sorprendente.
La obra opera como una revelación, una revelación de la mística de la vida serena y
contemplativa, por medio de multiples y frondosos recursos expresivos, todos afines
a la historia que emerge así en las páginas como en la conciencia atenta del lector,
en obediencia al llamado del alma por percibir el perfume sencillo y poderoso del
mundo interior.